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Thursday, September 21, 2017

Sep. 6, 2017

Hace unos días nos encontramos con una computadora vieja de mamá y antes de botarla intenté prenderla por curiosidad para ver si servía. Milagrosamente la máquina anduvo y gritaste que la querías. La computadora está llena de fotos y vídeos de cuando tú eras bebé y estás ahora obsesionada viéndolos. Casi todas las noches después de cenar, has sacado tu computadora y los miras, a veces una y otra vez. Mirarte viendo esos vídeos es presenciar el momento en que vas entendiendo que tú también fuiste una bebe, aunque, por alguna razón, te cueste aceptarlo. Ya pronto llegas a 7 y no puedes ocultar la emoción de ser "grande.;" quieres que tu cumpleaños sea mañana mismo y es constante tema de conversación por estos días.

Esta mañana fue un lío despertarte. Ya hemos comprobado que si te acuestas mucho después de las 8 de la noche, al día siguiente habrá lucha segura para sacarte de la cama. En eso parece que saliste a mí, que me acostaba tan tarde en el colegio que al día siguiente no podía despertar y tenía que correr detrás de bus con la correa y los zapatos en la mano para ver si lo alcanzaba. Anoche te acostaste cerca de las 9:30 y parecías un spaghetti escurriéndote entre mis brazos cuando traté de sentarte en la cama está mañana. Te amo hija. Gracias por hoy.




Wednesday, August 23, 2017

Jun. 7, 2017


El día del padre llegó temprano a casa (2 semanas antes, para ser exacto). Y es que para ti sigue siendo imposible mantener en secreto una sorpresa. Me diste desde ya la tarjeta del día del padre que habías hecho tú solita para mi, anunciando: "yo sé que todavía no es el día del padre pero yo quiero darte tu tarjeta ya."

Este fin de semana fuimos los cuatro a una pequeña caminata en el bosque en donde vimos hormigas enormes, tucanes y hasta el Canal de Panamá desde un mirador en la cima de un pequeño cerro. En un momento te empezaste a quejar de la subida pero tu hermano estaba tan animado, casi que corriendo a través del sendero y trepando escalones de piedra, que te contagiaste de su energía porque después querías subir el cerro como una bala por delante de nosotros y teníamos que aguantarte para no perderte de vista.

Ahora estás estudiando con mamá, mientras termino aquí de echarte estos cuentos. Es español, no te emociona, pero tampoco hay que obligarte a estudiarlo. Sin embargo, te encantan las matemáticas y hasta le pides a mamá estudiar eso en vez de otras cosas (algo incomprensible para mi, probablemente porque me costaban las matemáticas en la escuela y no me agradaban para nada). Definitivamente eso no lo sacaste de mi; definitivamente ayuda mucho que tú mamá te lo hace interesante en su forma de enseñarte matemáticas. Yo solo espero que te dure el entusiasmo los próximos 11 años de escuela. Te amo hija. Gracias por hoy.


 

 

 

Thursday, June 1, 2017

May. 31, 2017

Van no sé cuantos meses ya desde que dejaste de chuparte el dedo durante el día, incluso en la rara ocasión en que duermes siesta. Seguíamos poniéndote venditas en los pulgares para evitar que te metieras los dedos en la boca durante la noche y, a veces, amanecías sin una de ellas, por lo que pensábamos que se te salían en medio de la noche. Pero la otra noche, mientras te acompañaba hasta quedarte dormida, vi cómo, ya una vez rendida ante el sueño, tú misma peleabas con la venda hasta dejar libre el pulgar para después metértelo en la boca. Ahora recurrimos a ponerte unas medias cortas en las manos y ver cómo nos va.
Hoy que llegué a casa estabas por practicar tu primera presentación oficial para una clase, la cual tendrás que hacer mañana en la escuela frente a tus compañeros. A cada niño le tocó un animal, sobre el cual deben aprender para luego contar en el salón, dando algunos datos de importancia con ayuda de una cartulina ilustrada. A ti te tocó investigar sobre las abejas y creo que te pareció el tema muy interesante porque te aprendiste todo rapidísimo y con entusiasmo. Al final, terminas tu charla de abejas con "Bees flap their wings 230 times in one second. That's why they make the sound: Bzzzzzz." Te amo hija. Gracias por hoy.


Tuesday, April 11, 2017

Mar. 8, 2017

Bueno, esta semana hay tantas cosas que contarte que tendré que abreviar bastante. Pero inequívocamente lo más importante que ocurrió fue tu comienzo en escuela primaria. El lunes fue tu primer día en el 1er Grado y francamente creo que al llegar el día, tu mamá yo estábamos más ansiosos que tú. Nos levantamos extra temprano, desayunamos juntos y te fui a llevar al colegio (mama se fue antes que nosotros para recibir a los niños de su salón). En el camino me decías lo emocionada que estabas de estar de nuevo en la escuela y de ver a aquellos compañeros de salón que ya conocías desde pre-escolar. Nos sorprendió a ambos tus padres el que hayas estado tan "fresh" con el tema de entrar a la escuela, aún cuando sabías que 1er grado sería diferente a Kinder.
Habías quedado con mamá en ir durante el recreo a encontrarte con ella y con Santi, quien está estrenándose en pre-Kinder. En la escuela hay una cerca que divide pre-escolar del resto y muchos niños recién llegados a primaria vienen de visita a la cerca extrañando el Kinder. Pasó el recreo y nunca llegaste. Al preguntarte luego ella por qué no habías ido, le dijiste "se me olvidó venir a la cerca porque estaba jugando con mis amigas. " Ella nunca te lo diría pero ese día, al mismo tiempo que sintió orgullo de ti por tu seguridad en ti misma, también se le rompió un poquito el corazón porque ya su bebé no necesitó venirla a buscar.

Hoy en camino a ballet te preguntaba cómo te había ido en la escuela; lo que habías aprendido. Aparentemente hoy no aprendiste nada (según tú), así que te pregunté si te gustaba el 1er grado. Me dijiste "me gusta mucho más que Kinder. Ahora nos podemos ir adonde queramos en el recreo sin pedir permiso." Te amo hija. Gracias por hoy.



Thursday, March 30, 2017

Dic. 14, 2016

Llegó Camilo! Tu primo más pequeño acaba de nacer y tú parecías la persona más emocionada de todas por su llegada. Como eres la prima mayor, te crees la mamá de los pollitos y querías siempre estar pendiente de todo; por supuesto también están tus ganas perpetuas de cargarlo (a él y a cualquier criatura de tu tamaño o menos) como si fuera uno de tus muñecos. Ya que tus tíos pasarían un par de días en el hospital junto a Camilo, Santi vino a quedarse con nosotros por dos noches y estuviste todo el sábado preguntando ansiosa a qué hora iba a llegar él a nuestra casa.
Hoy fue un día muy especial porque fue tu último en preescolar. No puedo creer que ya vas para primer grado! Cuando empecé a escribirte este semanario, apenas comenzabas el maternal y ya hoy terminas aún otra etapa para comenzar la que dominará los próximos 6 años de tu vida. Antes de la entrega de tu diploma, tuviste tu presentación de fin de año en la cual tú y tus compañeros ponían en escena un circo. Tú eras maestra de ceremonias del circo y eras feliz en las partes que te tocaba bailar (pero por alguna razón hoy estuviste muy seria durante tus líneas en la obra).

Cuando todo acabó no querías irte de la escuela. Aunque todos tus amigos se fueran, tú querías quedarte el resto del día hasta que fuera hora de que Mamá tuviera que regresar a casa. Me dijiste que no querías ir a primer grado, que te gustaba kinder y tus teachers. Te entiendo. El cambio no es fácil, y mientras más creces y te vas a acostumbrando al estado actual de las cosas, más difícil se irá poniendo. Así que ésta es una pequeña, pero valiosa, lección de lo que vendrá en el futuro. Mientras te llevaba de regreso a casa me pedías que me quedara contigo todo el día, como sabía que estabas un poco triste, negocié contigo el que fuéramos a cenar (ya que no podía quedarme en casa) en nuestro último date del año. Durante la cena, hablamos un poco más sobre primer grado y tus preocupaciones, las cuales terminaron al llegar la comida, cuando me dijiste: "bueno, por lo menos en primer grado voy a tener dos recreos." Te amo hija. Gracias por hoy.



Nov. 16, 2017

Hoy fuiste a una excursión con la escuela a Panamá la Vieja. Cuando te pasé a buscar para ir a ballet me contaste todo sobre cómo habían subido la torre y que la escalera tenía 115 escalones hasta la cima. Sé que te encanta Panamá la vieja por su historia de piratas y tesoros ya que me la has contado antes. Como tu mamá es maestra de kínder, también pudo ir al paseo con su grupo de estudiantes.
Hace unos días, en la playa, te enterraste algo en la planta del pie y aún no sabemos qué fue. Mamá consultó con el doctor sobre qué hacer y nos indicó que metiéramos tu pie en agua caliente por 15 minutos y luego aplicáramos un antibiótico. Tú estabas aterrada cuando hablamos de llamar al doctor, pero era porque pensabas que te iban a hacer una de dos cosas: 1. Inyectarte algo en el pie, o 2. Sacarte algo con pinzas. Cuando te explicamos que el tratamiento solo sería meter el pie en agua y poner medicina te alegraste tanto que ahora hasta me pides que te traiga el agua para meter el pie todas las noches.

Muy preocupada me preguntaste una mañana: "papá, tú conoces de un presidente malo que le ganó a los demás presidentes?" Al preguntarte quién te había hablado de eso, me dijiste que un niño del bus lo estaba contando y que "todo el mundo" sabía. "Me contó que se llama Trump y que tiene un edificio en Panamá. Nos va a hacer algo papá?" (Resulta además que el edificio del señor este queda cerca de nuestra casa y tú lo sabías). Como padre, siento unas enormes ganas de poder controlar en alguna medida la información que recibes y cada día el mundo se encarga de que eso sea más imposible. Hay millones de canales de información entre el Twitter, Facebook, instagram (y 20 más que no he usado nunca), aquel niño de tu salón, la tele, el radio, los podcasts... En los tiempos de mis padres solo habría que preocuparse de algún programa inadecuado en la tele o de la influencia de niños mayores, pero por lo general, todo lo demás se aprendía en casa y a su debido tiempo. Sólo me queda entonces esa esperanza de que lo que te podamos enseñar tu mamá y yo en casa, te guíe al encarar estos tiempos en que los niños están expuestos al mundo entero desde el día uno. Te amo hija. Gracias por hoy.



Monday, August 8, 2016

Jun. 29, 2016

“Papá, quiénes son los blancos?” Me preguntaste sobre el equipo de camiseta blanca jugando futbol en la televisión. Te respondí que era Argentina y me preguntaste por los “Rojos.” “Los Rojos, mi amor, son Chile.” “Chile, así como Chile con Carne papá?” Sí, te respondí riéndome de tu pregunta. “Pero papá, como que ese Chile estaba muy picante porque los otros no están jugando bien.” Independientemente de la validez de tu teoría o no, estabas en lo correcto, pues Chile con Carne le terminó ganando a los Blancos en penales.
Esta semana en tu escuela ha sido súper divertida. Es la semana de pre-escolar y han hecho muchas actividades especiales. Un día jugaron con pintura de mil maneras diferentes, pintando con spray, con las manos, pies, guindados al techo por medio de una hamaca, en fin, una clase de arte larga y divertida. También tuvieron un día de la ciencia, en el que hicieron experimentos muy divertidos y juegos utilizando reacciones químicas.

En otras noticias, tú eres la no-tan-orgullosa portadora de El Diente que Nunca se Cae. Recuerdo cuando, hace ya más de un mes, viniste corriendo donde nosotros a enseñarnos tu diente de abajo que ya se movía (aunque con cierta restricción) para adelante y para atrás. Sin embargo, nada que se cae, incluso cuando tu madre intenta arrancártelo cada par de días. Aun cuando te mueres de ganas por perder aunque sea un diente, el pánico al dolor te impide dejarme tratar a mí, ya que tú asumes que si yo lo hago te va a doler más que cuando lo hace tu mamá. De esta manera, aún nos mantenemos a la espera (no tan paciente) de que finalmente El Diente que Nunca se Cae, decida dar el salto. Te amo hija. Gracias por hoy.


Friday, May 27, 2016

May. 25, 2016

Desde hace un tiempo ya tenía ganas de hacer algo solo contigo, pues desde la llegada de tu hermano, no siempre tenemos la oportunidad de compartir los dos solos como antes. En esta ocasión no hicimos nada muy especial, fuimos a comer Yogen Früz, que te gusta mucho porque no puedes creer que es yogurt pero parece helado. Mientras comíamos, tu estabas muy pendiente de la decoración del lugar, y me hacías observaciones de las sillas y mesas y como todo combinaba. Me hiciste cambiar de mesa dos veces, una para sentarnos en las sillas rosadas, y otra para estar los dos a la vez en las sillas celestes. Al ser las únicas dos personas en la tienda, imagino que esto ha de haberle parecido un poco extraño a la agradable muchacha que miraba desde la parte de atrás de la tienda. Te hice algún comentario sobre que podrías trabajar en un restaurante, pero tu respuesta siempre es la misma “yo quiero ser teacher.” Es curioso ver, que cuando pretendes a jugar ser ciertas cosas, casi siempre pretendes ser o teacher, o restaurante (y digo restaurante, porque en tu juego siempre eres la que cocina, sirve, limpia, toma el pedido y te cobra) y aunque mamá y yo nunca impulsamos nuestra línea profesional como guía para ti, es increíble reconocer la influencia que el sólo hecho de hacer lo que hacemos, tiene en ti. Pero es indudable que hoy por hoy, tu corazón le pertenece a ser maestra.

En la escuela, luego de leer un libro sobre un árbol que hace de los sueños realidad, hicieron su propio árbol, en el cual cada quien iba poniendo su propia hoja con el sueño que querían fuese cumplido. Cuando llegó tu turno, la maestra te preguntó cuál era tu sueño y respondiste “que la función de fin de año [de ballet] sea YA! Y bailar mucho ballet.” Anoche, antes de acostarte me dijiste que no querías soñar con cosas feas. Yo te dije que que en los sueños siempre habían cosas bonitas, pero a veces habían pesadillas, y que podías ganarles a las pesadillas pensando en cosas bonitas antes de acostarte. Te tomaste unos segundos y finalmente me dijiste “yo voy a soñar con ballet.” Te amo hija. Gracias por hoy.



Thursday, May 5, 2016

Abr. 13, 2016

Me encontraba yo en medio del dia de trabajo cuando recibo una de esas llamadas que a ningún padre le gusta recibir: “Domingo, hola es para avistarte que tu hija tuvo un accidente en casa de la amiguita con la que estaba jugando y parece que se golpeó duro la cabeza.” El titubeo en mi amiga que llamó, al preguntarle si era algo serio, fue suficiente para saltar de mi silla en camino a buscarte. Te habías tropezado y caído al estar corriendo con tu amiguita y tu frente pegó justo en el borde de un zócalo de mármol, haciendo una profunda y larga cortada en tu frente. Apenas te ví, supe que era necesario llevarte al médico de inmediato debido a su profundidad, en la cual se alcanzaba a ver la coloración característica de hueso, entre la sangre y tu piel. No sé cómo hice para disimular (bueno, la verdad ni estoy seguro si pude hacerlo o mi cara me haya traicionado, tu mamá en estas cosas prueba ser mucho mejor que yo) mi impresión para no asustarte, pero con una toalla tapandote la herida nos encaminamos hacia el hospital.

Te preocupaban tanto las inyecciones! En el carro preguntabas de mil formas diferentes si tu tratamiento incluiría agujas, si la medicina para el dolor te la darían con una aguja y si te iban a coser con agujas. No te podía mentir. Te explicaba que habían muchas formas de curar esas heridas y que yo no estaba seguro cuál escogeria el médico. Podía ser con una goma quirúrjica, te conté, o con unas curitas especiales, con una máquina que pone pequeños clips en la herida o tambien los puntos con hilo y aguja. “tengo miedo papá,” decías, no entre sollozos y gritos, sino con lágrimas en los ojos y una certeza en tu mirada de que algo peor vendría. Solo podíamos tratar de calmarte diciéndote que nada te iba a doler, que te pondrían una medicina para que no sintieras nada asi que no te tenias que preocupar de nada de lo que haría el doctor. En mi mente seguía viendo tu herida abierta, pensaba en tu dolor, y me consternaba el tema de una cicatríz de semejante tamaño en tu rostro, mi niña.

Llegamos al hospital y nos atendieron enseguida, casi como si el staff entero te estuviera esperando. Ya aquí tu susto se incrementó y nos gritabas a mamá y a mí: “no quiero que me operen, por favor. Tengo miedo.” Tengo miedo… en este contexto, estas palabras de un hijo son cuchillos de angustia que te desgarran desde adentro. Ya no es miedo a monstruos, a la oscuridad o a caerte… es una oda a la incertidumbre, a la impotencia; soy tu papá, pero además de acompañarte en este mal momento, no hay nada mas que pueda yo hacer para que estés bien. Como era de esperarse, el doctor sacó una aguja con la que te pondría la anestesia, lo cual intensificó tu llanto y tus gritos, pero una vez terminado el asunto, el doctor pudo iniciar con la suturación. Este médico fue increíble contigo. El trato que te dio, su paciencia y habilidad nos dejó impresionados a mamá y a mí, y a pesar de todo, poco a poco fuiste respondiendo a su método hasta que pudo terminar de coserte. Una vez terminado todo, con tu curita de muñequitos puesta y el dolor enmascarado por medicamentos, nos preguntaste si podías regresar a seguir jugando donde tu amiguita.


Esta mañana tempranito fui a tu escuela para ayudar a tu salon de Kinder a pintar las parcelas del huerto que siembran los estudiantes todos los años. Armada con tu sombrero (por los proximos meses andarás ensombrerada cada vez que salgas al sol!) y tu brocha, nos dedicamos a pintar entre todos los niños de tu salón y unos cuantos papás hasta que la parcela quedara completa, aunque entre tu y tus compañeros tambien pintaron piedras, tierra, plantas y los unos a los otros. En el primer segundo luego de darte la brocha, ya te habias llenado la ropa de pintura y al decirte una de tus maestras “cuidado valentina, te estas manchando la ropa,” tu le respondiste “no importa, me puse esta ropa para poder llenarme de pintura, verdad que no pasa nada papá?” Te amo hija. Gracias por hoy. 




Wednesday, March 9, 2016

Mar. 2, 2016

Este lunes fue tu primer día de escuela así que nos levantamos extra temprano para poder llegar antes que iniciara el temido enredo que es el comienzo de las clases. A pesar de no haber asistido al colegio en varios meses por tus vacaciones, te encontrabas en muy buenos ánimos y deseosa de ver que traía este nuevo año escolar. Armada con tu nueva lonchera de Barbie, nos dirigimos hacia tu nuevo salon de clases para conocer a tu nueva maestra. Me esperaba cierta aprehensión en ti por quedarte sola en tu nuevo salón, o sentir algo de nervios, pero para mi sorpresa, saludaste a una de las niñas con la que estuviste ya en otra clase y te despediste de mi yéndote a jugar con ella sin la mas minima preocupación. Al ver que no me necesitabas, me voltee para irme pero al llegar a la puerta me gritaste “papi!” y saliste corriendo donde mi para darme un abrazo. Luego, cuando nos vimos en la tarde y te pregunté que tal te había ido en tu primer día, me dijiste que muy bien pero, “ya no necesito que me acompañes hasta el salón. La próxima vez, por favor déjame en la entrada que yo sé cómo llegar a mi salón solita.”
Hoy me tocaba llevarte al ballet y, tras que llegué un poco tarde a buscarte, te preocupaba también que yo no supiera cómo ponerte los zapatos de baile. Calmé tu inseguridad al explicarte que tu mamá me había dado un curso intensivo de qué hacer con tu atuendo antes y después de la clase. Al igual que con tu escuela, me hiciste saber que no necesitabas que te acompañara hasta la puerta de tu salón. Dándome un beso en el cachete te despediste y saliste corriendo hasta la puerta diciendo “yo voy solita.!” Te amo hija. Gracias por hoy.


Wednesday, October 28, 2015

Oct. 27, 2015

Ahora, mientras escribo estas líneas, te encuentras en la parte final de un día muy divertido para ti. Yo me tuve que ir a trabajar pero mamá los llevó a Lorenzo y a ti a una fiesta de Halloween, a la cual fueron disfrazados de Elsa y Olaf. Ya me contarás después como te fue (espero que me traigas chocolates como te pedí). Hoy fue un miércoles como nuestros miércoles de antes! Salvo por las cortitas horas en que estuviste en la escuela, nos pasamos el día juntos desde el desayuno, hasta que tuve que venirme al trabajo. Ahora que mamá también regresó al trabajo, nos puede acompañar a los dos a desayunar tempranito y luego se van las dos juntas para la escuela.

Cuando pasé a recogerte más tarde, te pregunté qué querías hacer y me dijiste mil cosas así que tuve que reducir la lista de opciones y darte a escoger entre esas. Decidiste, como primer orden del día, que íbamos a ir a la piscina. Apenas llegamos a casa nos cambiamos y nos fuimos directo al agua a jugar a que tú eras una niña australiana que se convierte en sirena y con su magia, lucha contra el malvado tentáculo de agua (osea, yo) que amenaza con aterrorizar el pueblo. Un ratito después llegó tu abuela de visita así que nos salimos del agua y el terrorífico tentáculo de agua vivió para asechar un día más.  


Los juegos no pararon ahí, ya que hicimos un cohete con globos que salía disparado por toda la casa y que fue súper divertido hasta que se rompió el único globo que teníamos. No te preocupes que ya puse “globos” en la lista del próximo super mercado. Hoy también te convertiste en mi propia chef privada. “qué quiere hoy para comer señor?” (tú, además de ser la chef, también eres la mesera y la que limpia el restaurante) Bueno, yo quisiera un spaghetti con salsa de carne, te dije. “Solo tenemos Hamburguesas y Mac & Cheese. Pero le puede agregar vegetales al Mac & Cheese si desea.” Luego de un rato me traes un plato avisándome que se acabó el Mac, pero tienes el cheese y que además me vas a dar un donut de postre. Te amo hija. Gracias por hoy. 



Thursday, October 1, 2015

Sep. 30, 2015

Leer y escribir (bueno, tratar de hacerlo) se han convertido en unas de tus actividades favoritas. Cada día que pasa incrementa tu interés por las letras y las practicas todo el tiempo, escribiendo en cuanta superficie te encuentres, hasta en los vidrios de la ducha cuando están empañados por la humedad (por lo menos aun no utilizas las paredes de casa para practicar). En la escuela te han puesto a hacer unos mini libritos para practicar las letras y cada librito se ocupa de presentar una letra con diferentes ejemplos. El otro día llegaste a casa y me regalaste el libro de la letra T para que “lo tengas siempre contigo, papa.” Aun lo llevo en mi wallet guardado y seguramente a ti ya se te olvidó que alguna vez me lo diste.

Ahora que tienes 5 años y ya eres una “niña grande,” te has tomado aun mas a pecho el rol de hermana mayor. Tu nueva cosa favorita para hacer con Lorenzo es sacarle los gases después que tu mami le da de comer. Con mucha emoción pides que te lo pongan encima y empiezas a darle palmaditas en la espalda. Otra cosa que te encanta hacer es avisarnos (a veces a gritos) cuando él tiene un buche, pero te gusta aun mas limpiarle la boquita tu misma.

Esta mañana me informaron que ganaste un premio por haber participado en un concurso infantil de fotografía. Hace unas semanas tu personalmente llevaste tu foto a la oficina del concurso para entregarla y la verdad es que tanto a mamá y a mi se nos había olvidado el asunto hasta la mañana de hoy. No imaginas el orgullo que sentí al ver tu nombre en un certificado otorgado por tomar tú misma una fotografía y voy a procurar enmarcarlo junto a la foto una vez me la devuelvan luego de ser expuesta. No aguanto las ganas de poder compartir contigo este amor por la fotografía de ahora en adelante. Te amo hija. Gracias por hoy.




Sep. 23, 2015

Esta mañana mientras corría por la acera cerca de casa vi un papá haciendo ejercicio mientras empujaba a su hijo de algunos cuantos meses en su coche y le cantaba a todo pulmón “free falling” de Tom Petty. El bebé reía y la felicidad de ambos era contagiosa. Tuve que parar entonces por unos segundos porque en ese momento me sobrevino el recuerdo de tu y yo en exactamente la misma situacion hace ya algunos años, cuando te tenía solita para mi la mayor parte del día; cuando eras apenas una bebé aprendiendo a caminar. Hoy cumples 5 años y aun no me lo creo. Aunque de cuerpo y mente estás obviamente mucho mas grande (y según el Dr. hoy pesas 40lbs!) mis ojos aun te ven como la niña que salía a hacer ejercicio conmigo en su coche.

Aunque el sábado pasado celebramos tu cumpleaños con tus amigos mas cercanos en una tarde de pizzas y juegos, hoy fuimos tu mamá, tu abuelo y yo a tu escuela para cantarte feliz cumpleaños y llevarles donuts a tus compañeros de salón. Después de la actividad en tu salón obviamente no querias que nos fueramos sin ti así que pedimos permiso y te llevamos con nosotros para la casa temprano y nos acompañaste a llevar a tu hermanito a su cita con el pediatra. Aunque la visita no era propiamente para ti, tu ibas aterrada de que te fueran a poner una injeccion, sin embargo, en el momento que llegamos y el Dr. anunció que no tenía aun las vacunas, tu preocupación se esfumó por completo y te convertiste en su ayudante para examinar a Lorenzo.


Esta semana en la escuela han tenido una venta de libros para niños asi que mamá te dio dinero para que compraras el libro que tu quisieras. Un día llegaste con un libro para ti, pero al día siguiente llegaste emocionada a la casa porque le habías traido un libro a tu hermano que tú misma escogiste! El libro era perfecto para niños pequeños ya que escogiste uno con figuras de dinosaurios bebés. La parte mas interesante del cuento es que mamá te había dado $10.00 y tu libro costó $10 así que no quedaba claro de donde habías sacado los $4 adicionales para comprarle el libro a tu hermano. En tu afán de regalarle el libro a tu hermano, simplemente te emocionaste tanto que te lo llevaste a casa y quedaste debiendole a la señora el dinero el cual le pagaste hoy cuando fuimos por ti a la escuela. Te amo hija. Gracias por hoy y estos últimos 5 años. 



Wednesday, September 9, 2015

Sep. 9, 2015


A tu mamá se le ocurrió una súper idea para incentivar tu buen comportamiento y cooperación con nosotros. Entre tú y ella crearon una tabla que se rellena dos veces al día  con un sticker que te damos si te has portado bien en la escuela y otro si te portas bien con nosotros y tu hermanito en casa. Cada tres días, si llenas todos los cuadritos con stickers, te ganas un premio al cual le llamamos “privilegios,” y que son cosas que tú misma escogiste; cosas como tiempo extra en el parque, una bolsa de cheetos, una tarde de té con tus muñecos (en la cual hasta pusiste música de fondo en tu ipad para amenizar), etc. Te ha encantado la idea y la verdad es que te has portado muy bien con nosotros y con tus teachers. Cuando llegas de la escuela, entras a la casa gritando que te portaste muy bien y que quieres pegar tu sticker.

Este fin de semana tuviste mucha actividad! Tuvimos aun otra visita de Puerto Rico, aunque ésta muy corta, y te llevamos a conocer al hijo de unos amigos nuestros de la universidad. También tuviste una super pijamada con tu primo Santi en casa de tu Ino y Tia Kayla. Me cuentan que se divirtieron un montón y mientras tanto, tu mamá y yo aprovechamos para irnos en un date a cenar y luego ver una película. Por supuesto que tu hermano nos tuvo que acompañar, pero él se portó muy bien y nos dio chance a mamá y a mí de disfrutar nuestra cita. Para cerrar con broche de oro tu fin de semana, vino a visitarte tu amiga del alma Marifer y pasó la tarde en casa con nosotros. Como nunca es suficiente, las despedidas entre tú y ella siempre son trágicas porque nunca quieres que se acaben los juegos.

Hoy al llegar de la escuela nos fuimos a la piscina un rato solos tú y yo. Tenía tiempo sin nadar contigo pues mis horarios en el trabajo han estado un poco variables y ya lo extrañaba. Como aun sigues yendo a tus clases de natación, sigues mejorando cada día. Hoy me enseñaste que puedes hacer todo tipo de volteretas debajo del agua y que puedes tocar el fondo de la piscina (la parte del medio que no es tan honda) tu solita. A veces te confieso que no entiendo algunos de los juegos que te inventas para jugar conmigo en la piscina. Tú inventas reglas un poco extrañas que no me hacen mucho sentido y a veces ni siquiera puedo seguirte la corriente y tú te das cuenta enseguida porque me corriges mil veces. Me mata de la risa porque es como quien va inventando reglas a medida que avanza el juego, entonces no hay manera de ganarte. Te amo hija. Gracias por hoy.